Relato erótico: El amigo casado

Anuncios

Es heterosexual, casado hace 15 años, sin hijos (por decisión propia), su pinta, su físico, forma de ser es la de un hombre masculino jefe de hogar con las bolas bien puestas.

Lo conocí en un congreso, era diciembre, ambos trabajamos en la construcción, el en su área y yo en la mía.

Tuvimos una conversación amena, nos hicimos muy amigos, juntas, reuniones en su casa, en la mía, de forma seguida nos quedábamos en estas reuniones conversando hasta muy tarde.



Una vez, estando en estas reuniones de “amigos” en mi departamento, comenzó a surgir la conversación de estar casado y tener deseos de probar “cosas nuevas”.

Entenderán que después de tener una amista de más de 3 años había la confianza necesesaria para conversar de todo abiertamente.

En esa conversación, salió el tema de tener sexo con otro hombre, de lo rico que sería tener sexo entre dos amigos, en confianza, penetrar y ser penetrado.

Hasta ahí, hasta esa parte de la conversación yo ya tenía la verga bien dura y al mirar el paquete de mi amigo este también estaba exitado y para más evidencia, tenía el pantalón manchado con líquido preseminal, ¡Cuanto morbo me dio eso!

Me acerqué a él y le comenté que yo era soltero porque en realidad me gustan los hombres y que el con esta conversación que teníamos me la puso bien dura con ganas de coger.

Sin decir nada, me tomó la mano y me la puso en su paquete, mira como estoy yo… años casado y siempre teniendo la fantasía de tener sexo y placer con un hombre.

Después de eso sólo desabroché su cinturón, el botón y el cierre, metí mi mano por su calzoncillo y ¡uff! lo tenía duro como piedra, un prepucio mojado por su liquido pre-seminal y esa cabeza dura y resbalosa que pedía a gritos ser mamada con mucha pasión.

Me arrodille frente a él, en tanto él cedido a la situación se puso más atrás en la silla abrió sus piernas y dejó que le hiciera lo que yo quería, le comí la verga hasta que no pudo más.

Le chupé sus huevos, le pasé la lengua desde la base hasta la punta de la polla, le besé la barriga peluda, mordí suavemente sus pezones y cuando estaba a punto de acabar lo besé.

Mientras sus labios con los míos besándonos, el gemía de placer diciéndome que no aguantaba más que iba a acabar

bajé, puse su glande sobre mi lengua y mientras masajeaba sus huevos lo masturbé hasta que se corrió, acabó mucha leche caliente líquida y blanca, sobre mi cara y gran parte dentro de mi boca…

Luego de eso, quedó ahí un momento expresando satisfacción y placer, se puso de pié fuimos al baño y mientras el limpiaba su verga llena de leche yo hacía lo mismo.

Nos miramos y dijo: “esto es un secreto que morirá con nosotros, ¿ok?” sin decir nada me acerqué a él y lo besé para expresar que sí, sería un secreto de ambos.

Esto se repitió muchas otras veces, en próximos relatos les contaré que pasó con “Mi amigo heterosexual casado” ¡pero bien caliente!

Nota: La foto es sólo para ilustrar el relato erótico.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Anuncios

2 thoughts on “Relato erótico: El amigo casado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *